Ràdio Barberà escuela de grandes profesionales prácticamente cerrada elaborado por Lluís Ricart (periodista)

“Hasta que no concluya el informe del Secretario y se determine la forma de poder seguir realizando y prestando el servicio de radio, se emitirá una programación especial” Con estas palabras u otras parecidas se tomó la decisión política, ya hace unos cuantos meses, de cerrar o inhabilitar la emisora municipal.

La situación real es la siguiente: En Ràdio Barberà hay contratadas cuatro personas de las cuales una presta su servicio en el departamento de comunicación del ayuntamiento y las otras tres en las instalaciones de Ràdio Barberà calle Manuel de Falla, 16 bajos. De hecho solo presta el servicio una persona pues las otras dos solo pueden realizar trabajos internos ya que les han prohibido efectuar ningún tipo de locución ni que su voz aparezca en ningún momento. ¿Medida legal? ¿Castigo? ¿Prudencia? Nadie sabe nada pues nadie ha explicado nada.

Esta semana, 19 de octubre de 2017 y después de conocer que una de las personas que hizo sus primeros años de radio, en Ràdio Barberà, en las mismas condiciones que todos, ha sido galardonada con el Premio Ondas 2017, yo diría y conmigo muchos más, el Oscar de la Radio, he decidió hablar y explicar lo que nadie quiere explicar para que los ciudadanos y ciudadanas sean capaces de juzgar si es lógico lo que pasa en la radio, pero teniendo toda la información del tema.

Llegué a Barberà del Vallès el 7 de febrero de 1997 para hacer un programa de radio de contenido cubano-catalán llamado “El Hurón Azul”. La idea era conocer mejor el País (Cuba) que se había hermanado con Barberà del Vallès, hacía poco. Barberà estaba hermanada con el municipio Plaza de la Revolución de Ciudad de La Habana. El programa se hacía los viernes y se emitía también los sábados.
Me encontré con un grupo de gente de todo tipo, desde profesionales del periodismo y de la radio de primer nivel hasta personas voluntarias y vocacionales del medio, que hacían un programa diario o semanal. Personas jóvenes, muy jóvenes y mayores que además de su jornada laboral normal, dedicaban una parte de su tiempo a hacer radio. A todas ellas les unía una sola cosa, amor por la radio, y por ese motivo me fue muy fácil integrarme en el grupo. Evidentemente mi relación laboral con la radio era a través de la Asociación de Amigos de Ràdio Barberà, una asociación que el ayuntamiento había creado en el año 1993 para tener una forma práctica de compensar económicamente a los trabajadores y colaboradores, sin tener que incluirlos en la plantilla municipal. En el año 1997 solo había una persona contratada por el Ayuntamiento. Al año siguiente se le hizo contrato, a media jornada, a otro compañero. El resto todos estábamos sin contrato y dándolo todo por amor a la radio. Entre personas para las cuales la radio era su trabajo principal y colaboradores a tiempo parcial, éramos más de 50 personas que se gestionaban sin problemas a través de AA Ràdio Barberà. Cada año al llegar el verano había ciertos movimientos, se abrían las posibilidades laborales y encontraba trabajo en emisoras más grandes o en otros medios de comunicación y por consiguiente un trabajo con contrato y nómina y dejaban Ràdio Barberà para seguir avanzando. Así de esta manera ha ido sucediendo hasta que llegó la crisis en el año 2009 que castigo al sector de manera importante y las puertas de otras emisoras y trabajos ya no se abrían con tanta cantidad y facilidad, pero incluso en esas circunstancias Ràdio Barberà ha seguido siendo una etapa puente para muchos y muchas periodistas y radiofonistas.

Voy a volver a mi historia personal, el mismo año 1997 salió la posibilidad que hiciese un magazine de tarde de lunes a viernes de dos o tres horas y así empezó el programa que mayor satisfacción me ha dado en mi vida. Todo esto en las mismas condiciones laborales de colaborador sin contrato de la AA Ràdio Barberà. Recuerdo que sólo había dos contratos y uno a tiempo parcial. Una de las personas contratadas, la de jornada completa, se marcho de Ràdio Barberà, era el coordinador de la radio, y se contrató otra persona, ninguna del equipo existente, para sustituirlo. Éste estuvo un año y también lo dejó y fue entonces cuando me ofrecieron la oportunidad de hacerme cargo, como coordinador, de la emisora municipal y en enero de 1999 firme mi primer contrato con el Ayuntamiento de Barberà del Vallès. Esta relación, de manera oficial, ha finalizado hace unas semanas, después de una larga enfermedad, me han concedido la incapacidad permanente absoluta. Quiero dejar constancia, para dejar de hablar de mí que a la llegada de la señora Silvia Fuster a la alcaldía de Barberà del Vallès, una de las primeras decisiones que tomó fue la de apartarme de la locución y la realización de programas. Una censura total sin explicaciones ni justificación. Mi pecado era mi militancia socialista, que yo había mantenido siempre al margen de mi trabajo y si siguen leyendo verán las pruebas de lo que digo. Durante estos años he firmado la renovación de mi contrato cada año.

El motivo principal de este escrito es para explicar porqué si Ràdio Barberà ha tenido un sistema de contratación tan precario y sin ningún tipo de garantías laborales con respecto a sus colaboradores, nunca nadie ha denunciado esta situación, ni en los juzgados ni en otro sitio.
En estos años habrán pasado cerca de un centenar de personas en estas condiciones de colaboración y ninguna, repito ninguna, hasta hace un año y poco, había manifestado queja o denuncia al respecto. Negar que el sistema no tenga la cobertura legal pertinente es absurdo, puesto que es así, pero por otra parte era y ha sido la única forma de mantener el sistema en funcionamiento. Así ha sido en el 99% de las emisoras locales de Cataluña y seguramente el único error de Barberà ha sido realizar el cambio de colaborador a contratado demasiado lento y tarde. Las plazas actuales se han ofrecido en esta legislatura. ¿Por qué no ha denunciado nadie? Muy sencillo. La prioridad de los que trabajamos y colaboramos en la radio siempre ha sido la radio y todos sabíamos que ante una denuncia se haría lo que se ha hecho: cerrar. No importaba el gobierno que hubiese, pero era imposible asumir los costes totales en aquellos momentos. Me dirán que la radio no ha cerrado que sigue y es cierto pero sólo con música y un informativo diario. Se ha dejado de hacer la parte en la que participaban las ciudadanas y ciudadanos de Barberà. Hay un buen número de personas que tenían la radio como lugar de colaboración y punto de encuentro, otros como referencia de la ciudad y ahora no tienen nada y no lo tienen y nadie les ha explicado por qué.

Hoy le han concedido el Premio Ondas a Soraya Rodriguez, una mujer que tuve el honor de tener en mi equipo durante unos cuantos años. Nos alegramos mucho por ella y sentimos el premio como un poco nuestro. Pero no ha sido la única, Javier Jaen, que no podía vivir sin la radio y en ella ha hecho de todo, es uno de los mejores diseñadores gráficos del mundo, Toni Mata además de escritor, es uno de los grandes guionistas de televisión. Ha pasado por El Hormiguero, Buenafuente y actualmente con dos programas en TV3, su esposa, Nereida Carrillo, que también estuvo en nuestra emisora, doctora en comunicación, Isabel Gasset, Marta Cáceres, Oscar Marti, Salvador Bilurbina, los dos con cargos importantes en sus entidades, Andrés Aracil, Esther Minguell, Elvira Villegas, Aitor Bautista, Mati Seoane, Anabel Ponce, Francisco Rodríguez, Fulgencio Díaz, y muchos más que están aquí y en otros países del mundo habiendo pasado por Ràdio Barberà, sintiéndose orgullosos de haberlo hecho y agradecidos por lo que encontraron. Y no quiero olvidarme de personas como Xavier Gual y el imitador y humorista Oriol Cruz, el hombre de Versió RAC1 y los programas de TV3 (Polonia y Crackovia). Sin olvidarnos de los fundadores de la emisora y de la asociación como Jordi Tarradas o Joaquin García. Estos en el apartado de redacción y locución pero la lista de técnicos de sonido aún es más larga pues empieza con uno de los fundadores de la emisora, Salvador Pou y Miquel Guiu y acaba con Jordi Gelabert. Y vuelvo a insistir, nadie ha denunciado nunca hasta hace unos meses que lo ha hecho alguien que le debe mucho a este sistema y teniendo la oportunidad de luchar por una plaza la ha dejado pasar.
Ninguno de los que he mencionado es idiota ni deja de preocuparse por sus intereses, pero ninguno quería perder lo que más amaba, su pasión, su objetivo profesional y su objetivo personal, seguir haciendo radio.

Ya hubo que reducir la plantilla de colaboradores y adaptar el presupuesto a las necesidades de cada momento y se hizo de manera que nadie saliese ofendido ni olvidado. Tampoco me quiero olvidar para los que esto era sólo una parte de su vida, abogados, comerciales, profesoras, y muchas más personas que se guardaban una o dos horas a la semana para su pasión: la radio. No solo no denunciaron sino que siguieron contribuyendo a que Ràdio Barberà fuese ganadora del Premio Rosalía Rovira a la mejor emisora de radio local de Catalunya. También conseguimos ser finalistas (tres últimos) dos años en el apartado de programa y nos concedieron una mención de calidad en los premios de Radio Associació de Catalunya por otro programa de la emisora.
Dos de las personas actualmente contratadas llegaron a Radio Barberà a través de un curso de radio que impartió la propia emisora, en aquellos tiempos era habitual, se destinaban recursos a este tema, y la profesora es una compañera a la que se le deben los meses de enero, febrero y marzo y se ha dejado sin poder seguir haciendo radio y no ha denunciado por qué piensa que cuando todo vuelva a funcionar le dejaran hacer un programa sin cobrar.
Otra de las causas que pueden alegar, algunos, es no tener conocimiento de esta situación y que han tenido que tomar decisiones al enterarse. No es cierto y este gobierno ha estado dos años con las mismas condiciones que el anterior, pero de todas formas vale la pena explicar algún aspecto que es bueno se conozca.
Dejando al margen que cuando llegaron al gobierno dijeron que hablarían con todos los trabajadores y no lo hicieron, con lo que perdieron la oportunidad de tener conocimiento directo del tema, pues según se ha visto la dirección de la emisora no ha debido informar adecuadamente ya que al menos esa excusa manifestaron al informar de la decisión que habían tomado

Deben saber que en el año 2011 y con un consistorio formado por PSC, PCPB, ICV-EUiA, CIU i PP se aprobó, por unanimidad, una moción, en el pleno, en la que se garantizaba para ese año y hasta final de legislatura que la emisora municipal seguiría funcionando como hasta entonces, es decir, pagando las colaboraciones a través de la AA Ràdio Barberà. Insisto, se aprobó por unanimidad y todos tuvieron la información de cómo se hacía. Por tanto no es de extrañar que el año 2015 al llegar al gobierno la PCPB, responsable de comunicación siguiese con el mismo sistema, ellos ya sabían de qué se trataba.

Nunca se ha pretendido ocultar ni el sistema ni las formas y siempre que se ha requerido se ha explicado abiertamente cómo funcionaba. Recuerdo perfectamente como había comentado y explicado mi propia situación laboral, en los años que no tenía contrato, a mis tertulianos del programa de tarde Gairebè Imperfecte (Margarita Albert, Josep Torrella, Andrés Fuentes, Pere Llaví, Oriol Rovira, Jordi Castells, etc, ) todos sobradamente conocidos en la ciudad y miembros importantes de grupos políticos; incluso recuerdo que el hijo de Josep Torrella (fundador de la PCPB) estuvo como técnico de sonido y percibiendo sus emolumentos a través de AA Radio Barbera durante más de 7 años. De la misma forma que el actual diputado de EUiA en Madrid, Juan Mena, participó en los programas El Rincón Verde y La Cantonada así como la que fue número 5 ó 6 en la lista de Junts per Barberà, Noelia Pueyo, en los mismos programas i supongo que en algún momento les debieron comentar como recibían sus colaboraciones los pocos que las cobraban o no lo hicieron pero no escondieron nada. Con esto quiero decir que nunca se escondió ni nunca se intentó evitar que cualquier colaborador tomase la decisión más conveniente para sus intereses.

La radio ha sido plural y abierta a todo el mundo y seguramente, es verdad, que mis programas no eran objetivos ya que mi militancia, socialista, seguramente se traslucía, pero yo no era la radio, la radio era mucho más que su coordinador y cada uno en su programa hacía lo que mejor le parecía y garantizo que jamás se condicionó a nadie ni se censuró a nadie en los casi 20 años que he sido coordinador. A mí sí me han censurado, antes y al final.

Por lo que respecta a la parte económica de la Asociación, por si hay alguna duda, debo manifestar que la Asociación no tenía vida como tal asociación, era un instrumento administrativo única y exclusivamente, recibía cada mes la cantidad total del importe de las colaboraciones y lo repartía entre los colaboradores. No quedaba nunca ningún resto puesto que la dirección de la radio era la que aprobaba y determinaba la gente y los importes a pagar de cada temporada y el dinero que llegaba era el justo para repartir. Los primeros años en mano, con firma del correspondiente recibo, que aun conservamos y en los últimos años a través de transferencia bancaria. Todo era dirigido por la directora de la radio María José Velázquez y los pertinentes regidores de comunicación. No había, en este aspecto nada aleatorio. Se han pasado cuentas anuales, se han cerrado las cuentas con las revisiones correspondientes y con fecha 5 de abril y teniendo en cuenta que el ayuntamiento dejo de utilizar la asociación los miembros que quedábamos decidimos liquidarla y cerrarla puesto que así se había decidido. La dirección de la emisora nos comunicó, que los cuatro colaboradores que quedaban en activo deberían facturar directamente al ayuntamiento. Por fin se llegaba a la total legalidad en el servicio de Ràdio Barberà, los colaboradores eran contratados o externos facturando directamente al ayuntamiento sin intermediarios de ningún tipo.

Uno de los cuatro colaboradores que quedaba debió pensar que en opaco se vivía mejor y denunció el cambio de situación pues no le parecía correcto el cambio y a partir de ese momento se tomaron las decisiones que hemos comentado. La situación actual es la que hemos comentado con tres meses pendientes de abono a los colaboradores y dos contratados a los que se les prohíbe aparecer en antena y no saben los motivos. Ahora juzguen ustedes.

He intentado explicar el funcionamiento de Ràdio Barberà desde febrero de 1997 hasta mayo de 2017, veinte años dedicados a una entidad que he tenido que abandonar por la puerta de atrás. Nunca jamás les perdonaré a los responsables lo que nos han hecho. Estoy dispuesto a contestar todas las preguntas que se quieran hacer a este respecto (lluisricart@radiobarbera.fm) y si a la respuesta la puedo acompañar de la prueba pertinente lo haré encantado, pero es necesario que se solucione la situación de las personas que llevan en Radio Barberà 19 años 12 de los cuales sin estar contratados ni asegurados por el ayuntamiento ni por nadie y que ahora reciben como premio no dejarles trabajar, seguro que esto tiene un nombre y una responsable, verdad señora Alcaldesa? Pero el asentimiento por activa o por pasiva de Junts per Barberà y ERC, hasta ahora, me parece poco edificante y significativo.

Finalmente recordar a todo el mundo que la radio es de los ciudadanos y ciudadanas y ahora no es así, está secuestrada, no podemos conocer las opiniones de los diferentes grupos, solo se dan las noticias del ayuntamiento y no se entrevista a los portavoces de los otros grupos. ¿Hasta cuándo se va a permitir que la emisora de radio municipal no sea la radio de todos?. Transparencia decían algunos y trajeron opacidad.

Deixa un comentari